
Volar en avión no es igual como en el pasado. Hoy tenemos TSA(administración de seguridad de transporte), palpadas en busca de armas, limites en cosas que uno puede llevar de líquidos, policías en aviones, listas para los que no pueden viajar en aviones. También me sorprende como es que nos hemos adaptado a los que hoy es “normal”. Todo esto nos ha puesto más atentos a lo que en un tiempo ignorábamos. Pero cada quien tiene que decidir qué va hacer cuando una situación llega a suceder. Les cuento algo que me sucedió a mí en un viaje a Suecia cuando visitaba a mi mama.
Iba sentado en primera clase en un pequeño avión que iba de Ámsterdam a Gotemburgo y quedaban como 25 minutos para llegar.
Mire la asistente de vuelo que paso por mi lado un poco rápido para la cocina al frente.
Unos segundos después mire a un pasajero, que estaba sentado en la clase económica, que coreo siguiendo a la asistente de vuelo.
Imagina la escena ella no más de 4 pies de altura y él de seguro más de 6 pies de alto. Él comienzo alegar con la asistente sobre algo insignificante sobre el servicio de bebidas. Él sigue acercando más a ella, y él sigue reprendiéndola hasta que ella se encontraba contra la puerta de la cabina de los pilotos. Esto me puso alerta, ahora todos estábamos en peligro.
Puede ser que esto parezca como un “sermón”. Pero, no voy a permitir este tipo de conducta de otro pasajero cuando pone la vida de todos nosotros en peligro. También NO ESTOY DANDO NINGUN CONSEJO sobre cómo deben actuar cada uno de ustedes.
Ahora miro alrededor de mi y como es típico de los europeos todos ellos de tras de sus periódicos y computadoras, como si nada estaba sucediendo.
¡Pero YO no! Me levante y me dirigí a la asistente de vuelos y le pregunte ¿Esta todo bien? Señora.
Ella se notaba alterada y asustada.
Después me dirigí al señor, que por cierto estaba más alto que yo, ¡¿Por qué? no regresas a tu asiento!
No es, que estaba buscando una pelea solo quería alejar al señor de la puerta de la cabina y que se retirara del asistente. Mientras hablaba con él me regrese a mi asiento. Es posible que esto no era lo más sabio de hacer. Porque ahora estaba indefenso, si él, me quería atacar. Pero mi propósito era calmar la situación. Pero estaba preparado para levantarme si era necesario y también tenía en mente que estaba más cerca de otros para si querían ayudar.
De bueno, que ahora él se estaba dirigiendo a mí. Murmurando de sus derecho y el vino y la comida. Y vez tras vez me decía ¡Que te importa a ti! Y yo le repetía. ¡La seguridad de este vuelo era mi preocupación! Solo que regresara a su asiento y después podía atender cualquier molesta que tenia- pero aquí a medio vuelo no era el momento para eso- que regresara para su asiento. Él siguió con lo mismo y yo también repetía lo mismo.
Después que la persona regreso a su asiento, la asistente se arrodeo en seguida de mí y me dio las gracias. Yo estaba contento de que pude ayudar. Si esto hubiera sucedido en un vuelo en los Estados Unidos de seguro que hubiera tenido más ayuda para poder sujetar a las persona a su asiento y después de aterrizar el avión la policía se lo llevarían.
Cuál es la moraleja de esta experiencia real. Que todos estamos en peligro cuando volamos en un avión. Todo el personal de los aviones recibe muy poco dinero por su trabajo. Me oigo un poco hipócrita siendo que no pago por mis boletos. El punto es que estoy alerto y listo para ayudar. ¡Pero lo que usted hace, es cosa suya!-René

